Cuando pensamos en el sudeste asiático, se nos vienen a la cabeza ciudades como Hanói o Bangkok, pero KL no se queda para nada atrás; es una mezcla perfecta entre caos y cultura. Entre sus calles encontrarás grandes avenidas, callejuelas llenas de puestos de comida y street art e incluso uno de los templos hindús más famosos del mundo. ¡Te contamos qué ver en Kuala Lumpur!
RESUMEN DE CONTENIDO DEL POST
- Batu Caves, escaleras de colores y cuevas sagradas
- Torres Petronas, el icono inconfundible del skyline
- Chinatown, una calle que marca la diferencia
- Bukit Bintang, el pulso eléctrico de la ciudad
- Jalan Alor, el paraíso del street food nocturno
- Old KL Street Art, ruta de murales por el centro histórico
- Plaza Merdeka, el legado colonial y la gran explanada
- Masjid Jamek, la mezquita más fotogénica de KL
- The Row, el rincón más alternativo con vistas top
- Central Market, artesanía y souvenirs bajo un mismo techo
1. Batu Caves, escaleras de colores y cuevas sagradas
Si solo pudieras ver una cosa en Kuala Lumpur, serían sin duda las Batu Caves. Toda parada en la ciudad implica una visita al templo hindú más importante fuera de la India. Las famosas escaleras de colores y la gigantesca estatua de Murugan, el dios de la guerra, de más de 40 metros de altura, son motivos más que suficientes para ir hasta allí.
Tras subir los 272 escalones, te adentrarás en unas cuevas de piedra caliza en las que se encuentran los diferentes templos dedicados a cada dios. La subida es un poco empinada y puede ser complicada por el calor, pero con un poco de paciencia y una botella de agua (o dos) no tendrás ningún problema para afrontarla.
Además, a lo largo de toda la visita estarás acompañado por un gran número de monos. Ten cuidado, no lleves comida abierta ni interactúes con ellos. Pueden ser un poco ladronzuelos y dejarte sin mochila, especialmente si huelen algo apetecible.
Para llegar hasta aquí, podrás hacerlo tanto por tu cuenta, ya sea en Grab (unos 5 €) o en tren (1 €), u optar por una de las excursiones que salen de la ciudad.

2. Torres Petronas, el icono inconfundible del skyline
Las Torres Petronas son el emblema de Kuala Lumpur. Estas torres gemelas miden 452 metros y fueron, hasta el año 2004, los edificios más altos del mundo. Actualmente, han caído prácticamente al puesto 20 de la lista. Pero eeespera, si giras un poco la vista, verás la Merdeka 118, que hoy en día ocupa el puesto número dos del ranking.
Aunque ya no lideran, las Petronas siguen siendo una parada obligatoria. Su diseño está inspirado en motivos islámicos y sigue siendo un referente arquitectónico del país. Una de las curiosidades que más nos llamó la atención fue que cada una la levantó una empresa de construcción distinta; el objetivo era que compitiesen en velocidad y llegasen en plazos.
Lo mejor, no son iguales de día que de noche. Nos impresionaron en ambos momentos, pero especialmente por la noche, cuando su iluminación llama la atención en la lejanía. Tuvimos la suerte de verlas desde un par de rincones únicos, como nuestros hoteles en Kuala Lumpur y cenando en la calle The Row algo que, sin duda, te recomendamos al 100 %.

3. Chinatown, una calle que marca la diferencia
¿Fan, como nosotros, del caos del sudeste? Pues Chinatown es tu barrio. Esta zona de Kuala Lumpur es un hervidero de gente y su mercado, Petaling Street, donde las falsificaciones están a la vista de todos, es su centro. Aquí la vida local se mezcla con los turistas, creando algo totalmente diferente.
Pero aparte de ir de compras o simplemente a disfrutar del ambiente, en el Chinatown de KL te encontrarás varios templos imprescindibles como Guan Di, Sze Si o el templo hindú más importante de la ciudad, Sri Mahamariamman.
Disfruta de sus múltiples opciones de comida o descubre el espacio cultural REXKL, un antiguo teatro que sobrevivió a dos incendios y a un año de abandono para convertirse en uno de los espacios más alternativos de la ciudad. Cuenta con un food court de restaurantes locales, varias tiendas y, en la planta de arriba, una librería única que nos encantó. Te recomendamos que realices esta parada sin ninguna duda.


4. Bukit Bintang, el pulso eléctrico de la ciudad
Y de una de las zonas con aire más tradicional a una de las más modernas. Bukit Bintang es el centro de shopping de Kuala Lumpur; centros comerciales y tiendas de todo tipo llenan estas extensas avenidas. Visita Q-Pocket y compra una de sus cajas de sorpresa, pero ten cuidado, que enganchan 🙈.
Más allá de las avenidas principales, el barrio esconde otras calles en las que disfrutar de unas cervezas, street art o comida callejera; no dejes de probar los rotis de Moon Beef, una delicia. Si te interesa, por aquí también se cuelan los locales de masajes o músicos callejeros animando la zona.

5. Jalan Alor, el paraíso del street food nocturno
Sí, para ti, como para nosotros, la comida callejera es un imprescindible durante tu viaje. Jalan Alor es una parada innegociable en tu visita a Kuala Lumpur. Hoy en día, locales y turistas la comparten a partes iguales; esta zona sigue siendo una de las mecas de la comida callejera en el sudeste asiático.
Por supuesto, es una calle para ir a cenar, una opción perfecta después de recorrer Bukit Bintang; están muy cerca. A un lado, puestos callejeros, y al otro, locales con terrazas enormes en las que disfrutar de la noche de KL. Eso sí, recuerda probar solo aquello que esté cocinado al momento para no llevarte ningún susto.

6. Old KL Street Art, la calle de los murales
Al sur de Chinatown se esconden varias callejuelas cargadas de arte callejero. En sus murales se rinde homenaje a los diferentes gremios que levantaron la ciudad y, especialmente, al propio barrio de Chinatown. Orfebres, afiladores de cuchillos o zapateros, entre otros, tienen su espacio en las paredes.
Te recomendamos que empieces tu paseo por Lorong Petaling 2; desde ahí atravesarás un puente de madera que te transportará al pasado, adentrándote en Kwai Chai Hong, el Callejón de los Pequeños Demonios. Aunque el nombre pueda parecer un poco así así, se debe a que siempre estaba lleno de niños jugando y la gente del barrio le puso este sobrenombre que se mantiene a día de hoy.
Aparte de disfrutar de los murales y, porque no, sacarte alguna foto instagrameable, recorre las zonas aledañas. Encontrarás una gran variedad de locales que han aprovechado los edificios antiguos de la zona. ¡Te recomendamos que la incluyas en tu ruta por Kuala Lumpur!

7. Plaza Merdeka, el legado colonial y la gran explanada
Esta plaza representa el cambio de Malasia, en su mástil de 95 metros ondea la bandera malaya como símbolo de la independencia del país. Fue aquí donde, en 1957, se independizaron del imperio británico, una herencia que se conserva en los edificios coloniales que rodean este antiguo campo de cricket.
El más espectacular de ellos es el edificio Sultan Abdul Samad, la antigua sede administrativa de la colonia británica y, hoy en día, un edificio ministerial del gobierno. Su fachada de estilo neomudéjar no te dejará indiferente y, además, tiene una iluminación superchula por la noche.
Nosotros tuvimos la mala suerte de pillar la plaza totalmente vallada, pero aun así nos sorprendió su inmensidad. Eso sí, pudimos acercarnos a ver las famosas letras de KL y sacarnos unas fotos.

8. Masjid Jamek, la mezquita más fotogénica de KL
¿Sabías que Kuala Lumpur significa confluencia lodosa? Los ríos que se unen frente a esta construcción de 1909 tienen la culpa; el Klang y el Gombak se unen en el lugar donde empezó a levantarse la ciudad de KL. Esta mezquita fue la principal de la ciudad hasta la construcción de la Mezquita Nacional y es uno de los grandes símbolos de una de las tres culturas del país.
La mezcla de ladrillos rojos y mármol blanco genera un contraste muy chulo para verla desde el otro lado del río. Además, en toda Malasia, los turistas pueden visitar las mezquitas fuera de las horas de oración y respetando la vestimenta y las zonas destinadas al rezo.
Lo mejor es que te acerques al atardecer. Al caer la noche, el río se cubre de niebla artificial y las luces se encienden para iluminar este lugar en un espectáculo cuanto menos curioso.

9. The Row, el rincón más alternativo con vistas top
Encontramos este rincón de la ciudad justo antes de viajar, y nos llamó la atención. Este barrio se ha convertido en punto de encuentro de los jóvenes de Kuala Lumpur. Se trata de casas de los años 40 que se han reconvertido en cafeterías y locales con su propia personalidad.
Alejada del barullo y el ruido de Jalan Alor o Bukit Bintang, puedes tomar algo o cenar de forma más tranquila y con unas vistas brutales. A través de sus calles perpendiculares puedes ver la KL Tower o las Petronas. Busca la terraza perfecta y disfruta; nosotros la encontramos y te lo contamos en nuestro post de comer en Kuala Lumpur.

10. Central Market, artesanía y souvenirs bajo un mismo techo
Este antiguo mercado de abastos se encuentra a dos pasos de Chinatown y su fachada azul llama poderosamente la atención. En su interior encontrarás una gran variedad de tiendas entre sus diferentes pasillos, desde artesanía local a souvenirs.
Una de las zonas que más nos gustó fue el callejón cubierto que se encuentra en uno de sus laterales. Hay unos cuantos puestos de comida y tiendas de regalos. Aquí fue donde compramos el imán de Kuala Lumpur, en un puesto que tenía unos diseños que no encontramos en ningún otro lugar de la ciudad.
El mercado es perfecto para recorrer en las horas de más calor. Aprovecha el mediodía para visitar sus tiendas y, cuando empieces a tener hambre, sube a la última planta para visitar el Food Court lleno de puestos de comida local y muy económicos.





