Comer en China puede ser toda una aventura, sobre todo si Pekín es tu primer contacto con el país. Peeero, para eso estamos nosotros, para evitarte malos ratos o momentos incómodos. En este post te vamos a dar los mejores tips para que los tengas en cuenta antes de tu viaje y, por supuesto, te vamos a contar con pelos y señales todos los sitios (y platos) que probamos durante nuestra estancia en el país.
Si quieres saber dónde comer en Pekín, no dejes de leer, además, te dejamos un mapa con las ubicaciones (lo nuestro nos ha costado buscarlas). ¡Vamos allá!
RESUMEN DE CONTENIDO DEL POST
Consejos para comer en Pekín sin liarla: todo lo que tienes que saber
¿Es seguro comer street food en Pekín? ¿Cuánto cuesta? ¿Es tan picante la comida como dicen? Todas estas dudas son completamente normales; antes de contarte qué sitios probamos, vamos a darte esos consejillos que a nosotros nos hubiese gustado tener antes de pisar China.
La bebida se compra fuera
Debes tener en cuenta que hay muchos restaurantes que no tienen bebida para vender, o que, si la tienen, no tienen neveras y está del tiempo (y esto no es nada agradable). No te adelantes, hay solución, ¡y mola un montón! Si encuentras una convenience store cerca del sitio en el que vas a comer o cenar, puedes comprar tu bebida ahí y llevártela sin problema al restaurante.
Nosotros al principio del viaje preguntábamos si podíamos meter bebida de fuera; al final ya ni lo comentábamos, porque es algo muy, muy habitual. Si eres como nosotros y la cerveza forma parte de las cenas de tus viajes, te acabamos de dar el mejor consejo posible.

Localiza baños públicos antes de necesitarlos
No hay bebida fría, y tampoco hay baños en los restaurantes. Y aunque al principio pueda parecer un poco extraño, te acabas acostumbrando. Si vas a parar a comer o cenar, igual te interesa buscar los baños públicos más cercanos antes de sentarte para tenerlos localizados. Así, si tienes que ir en medio o después de la comida, no tendrás que buscarlos de forma urgente (no queremos sustos escatológicos). No te preocupes por esto; cuando lleves unos días en el país, ya los buscarás de forma instintiva.
Cuidado con el picante
Lo de que en China les encanta el picante es verdad, así que si eres de esas personas a las que no les gusta el picante, es un pequeño problema. ¿Por qué? Cuando te dicen que no es picante, normalmente no es verdad; es decir, para ellos no lo es, pero para ti puede que sí. Lo mejor es que les dejes claro (con traductor o señas) que no quieres NADA de picante.
No te preocupes, en los platos que ellos entienden que no es picante, no es un picante nada fuerte y no te hará pasarlo mal. Pero sí, en las brochetas, los noodles, la carne… todo suele llevar un pequeño punto spicy. A nosotros nos encanta, pero es importante que lo sepas antes de ir.
Ojo con la comida ya preparada
Nosotros tenemos una ley no escrita para el street food: que siempre nos lo cocinen al momento. Es la mejor manera de evitar comer productos que igual llevan ya mucho tiempo hechos y básicamente es también porque el fuego y el calor matan bacterias.
En Pekín, nos encontramos con un problema: hay muchísima comida callejera que ya tienen preparada y expuesta. Para nosotros eso no es aceptable, no consumimos nada que ya esté listo, y te aconsejamos que hagas lo mismo. Eso sí, sí pudimos probar muchas otras cosas que tenían, ya medio hechas, pero que acababan de hacer en el momento en el que pedías, como por ejemplo las brochetas (las de cordero fueron nuestro vicio todo el viaje).

Alipay y el traductor son tus amigos inseparables
El móvil se va a convertir en una extensión de tu mano; cada vez que vayas a pedir algo, lo necesitas contigo por dos cosas: para pagar con Alipay y para preguntar con el traductor (si te hiciese falta). Con la app podrás pagar en todo tipo de sitios: restaurantes, puestos callejeros, vendedores ambulantes… Nosotros en toda nuestra estancia en la ciudad no usamos efectivo ni una sola vez para nada.
Disfrutando del mejor street food en mercados y Hutongs
El street food en Pekín puede ser de lo más divertido, sobre todo en los hutongs. ¿Qué probar? Un poco lo que te pida el cuerpo; vamos a contarte qué fue lo que picamos nosotros y sobre todo, que nos gustó y que NO volveríamos a repetir. ¿Empezamos? Ponte algo de picar.
Dashilan: luces y sombras en el hutong más famosos de Pekín
Nuestro primer contacto con la comida de Pekín fue en el food court que hay en medio de la calle más famosa y conocida del hutong de Dashilan (un mercado de lo más turístico). Hay un montón de puestos para poder elegir y probar cosas diferentes; lo primero que probamos fue un arroz que tuvimos que dejar porque nos sabía rarísimo (solo hay un puesto que sirve solo arroces con cosas) NO pidas en ese puesto; está en el medio de dos de dumplings.
Luego acertamos un poco más, unos dumplings al valor con un relleno de carne y arroz superricos, unos buns pequeños, sabrosos y guay para picar; y unos noodles que estaban igual de ricos que los que te compras en las cajitas de confianza de tu ciudad. Cogimos dos cervezas en la convenience store de enfrente y nos salió todo por unos 131 CYN (17 €), incluyendo el arroz que no pudimos comernos.



¿Lo que te aconsejamos? Comerte una brocheta en uno de los muchos puestos que vas a encontrar a lo largo de la calle; las de cordero están BRUTALES, nos encantaron. Por unos 18 CYN (2,33) vas a poder probar una carne muy sabrosas, las especias que le echan hacen que sea muy top, y el toque picante que tiene le da el punch que necesita.
Comer en Dashilan sin dejarte un riñón es bastante fácil, ¿cómo? En las calles perpendiculares de Qianmen Street hay un montón de plazas en las que podrás picar algo o tomar una cerveza si te apetece. En nuestro caso, uno de esos días nos tomamos unos noodles (unos secos y otros en sopa) escuchando a un músico callejero muy guay; nos costó con dos cervezas 50 CYN (6,56 €) y no estaban mal, no fueron los mejores, pero tampoco los peores. Te recomendamos que explores y encuentres las diferentes plazitas que hay; es lo que más mola de esta zona.


Puestos callejeros en Nan Luo Gu Xiang
Comer en el hutong de Nan Luo Gu Xiang fue una de las mejores experiencias que tuvimos en Pekín. Pese a ser una zona llena de turistas, los puestos sí son auténticos y no tienen precios tan altos como para no pasar un buen rato probando aquí y allí, si eres como nosotros, te lo pasarás genial. En nuestro caso, fuimos dos veces y las dos paramos en la misma zona, un food court lleno de puestecitos con mesas para sentarte y descansar un poco las piernas.


¿Qué tienes que probar sí o sí? Un pan de pita que hacen en horno tradicional como relleno de carne que está brutal; por tan solo 18 CYN (2,36 €) podrás comer algo muy rico y que no te dejará indiferente. También probamos el bollo de carne tradicional por 15 CYN (1,96 €), que es como un pequeño bun, bastante sabroso, y bueno, la salchicha que verás por todos lados, que va como en espiral y que nosotros probamos porque a ellos parece que les encanta, bueno, pues no nos emocionó mucho, tiene una textura rara, se deja comer, pero la evitaríamos.
Por supuesto, no dejes pasar esta zona sin comerte otra brocheta de cordero; así irás comparando cuál es la mejor de tu viaje. También hay muchas más opciones: kebap de pato, takoyakis, noodles, dumplings… ¡Déjate llevar y disfruta!
Dónde sentarse a comer en Pekín: nuestras paradas
No todo va a ser comida callejera, ¿no? También de vez en cuando, aunque no lo parezca, nos apetece sentarnos en un restaurante. 😂 Te vamos a contar los lugares que probamos y que nos gustaron, que de hecho, acertamos bastante, y tiene mérito porque en China te sientas un poco donde puedes o donde te cuadra.
Peking Canteen: probando el zhajiangmian, los noodles más famosos
Al salir del Palacio de Verano buscábamos un sitio en el que comer y vimos esta zona que tenía bastantes restaurantes, así que pusimos rumbo hacia allí (unos 15 minutos andando). Después de mirar cartas y comparar lo llenos que estaban los sitios, acabamos en Peking Canteen, y oye, ¡acertamos! Limpio, personal agradable y baños justo al lado.

¿Qué comimos? Hay un plato que tienes que probar sin falta en la capital China, el zhajiangmian (炸酱面). Y tú dirás: «¿Qué es esto?» Pues unos fideos de trigo, servidos con una salsa espesa de soja fermentada con carne de cerdo y verduras frescas para combinar. La idea es mezclarlo todo en el bol y disfrutar; estaban buenísimos, los mejores noodles que nos comimos en todo el viaje. Puede que no confíes cuando lo veas, pero el pequeño bol de salsa hace que todo tenga sabor.
Otro de los platos que vas a ver mucho es el máodù (毛肚), es una de las recetas más famosas y demandadas de los mercados callejeros de los hutongs. Se trata de tripa de ternera, servida en caldo especiada con aceite picante y cilantro por encima para contrarrestar un poco. Teníamos que probarlo; vimos a tantísimos locales comiéndolo de pie. No está malo, para nada, pero la textura de la tripa no nos gustó; es un poco chiclosa y, acostumbrados a los callos, nos pareció un plato un poco insulso. Aún así, recomendamos el restaurante 100 %, estuvimos muy a gusto.
- Zhajiangmian: 29 CYN (3,85 €)
- Màodú: 35 CYN (4,65 €)
- 2 cervezas grandes: 30 CYN (3,99 €)


Izakaya en Sanlitun: los mejores yakitoris
Justo al lado de nuestro hotel encontramos esta taberna estilo izakaya con muchísimo encanto y un personal majísimo. Pedimos variedad de yakitoris para probar un poco de todo: panceta, pollo con bacon, cerdo, corazones de pollo, mollejas, contramuslos de pollo, anguila… un mix. Todo eso acompañado de dos cervezas Asahi en copa helada mientras ves como lo hacen todo a la brasa, ¿qué más se puede pedir?
Fueron superagradables y, además, como tuvimos que esperar, nos regalaron una ensalada, sin duda, una cena divertida, muy, muy rica y nada cara (para lo que es). Pagamos por las 2 cervezas, 2 boles de arroz y 12 brochetas 226,6 CYN (unos 30 €). Apúntatelo, porque este sitio es auténtico y muy top.



Un restaurante con mucho picante y sin nombre en Dashilan
La calle en la que nos alojamos la primera noche de nuestro viaje estaba llena de restaurantes con bastante gente local comiendo en ellos. Paseando nos llamó la atención este, del que no podemos decirte el nombre, porque no lo sabemos, pero… ¡para eso tienes el mapa y la foto de la fachada!
Las chicas fueron correctas y nos recomendaron un pollo picante, que por supuesto, pedimos, estaba riquísimo, pollo frito especiado, muy jugoso, y picante. Lo acompañamos de un arroz que estaba sosito la verdad, no sabemos muy bien por qué, pero China es el únido país de Asia en el que no nos enamoró el arroz, te recomendamos pedir más noodles. ¿Volveríamos a este restaurante por el pollo? Sí.
- Pollo picante: 68 CYN (9 €)
- Arroz salteado con verduras: 25 CYN (3,32 €)
- 1 cervezas grande: 13 CYN (1,73 €)







